viernes, 6 de enero de 2017

Cruzo un parque

Ahora tienes un sol en cada mano:
el hijo que te lleva,
el tiempo compartido.
Un paseo tras la niebla:
entre hojas caídas del otoño
la mañana de invierno te concede
la brisa blanca, el frío que origina.
Ligero se respira lo vivido,
el trasluz de una pluma.
El aire a salvo.
Hacia adelante
el día y tú,
sin más,
profundidad concreta.