sábado, 31 de diciembre de 2016

Como si nada

Tráeme lo más simple,
lo que no tenga precio.
Y al callado vaivén
-de verte, de no verte-
dale, sonoro mar,
cumbre de árbol.


* (En este día y últimas horas del año, este poema de A lo breve deja en el aire su mejor deseo para el año entrante. Así sea para todos.) 
  

sábado, 24 de diciembre de 2016

(Casi) dos tankas

Se abre el Sol.
El invierno recuerda
que el corazón es tibio.

El ciclo de la vida
se prolonga en los límites.



Cuando me llames
no dejes tras la lluvia
de celebrar la vida.

Una garza en tu iris
alza el blancor del alba.



* (Pese a mi inclinación por el haiku en esa disposición y libertad ya comentada de la jaiquilla, no había intentado nunca la escritura de un tanka. Un artículo reciente -impreciso, cuestionable en matices que luego son de más calibre, como mucho de lo que hoy se escribe en la prensa- me animó a intentarlo. Como otras veces, el sencillo contacto con la naturaleza -esa garceta blanca en el campo al sol tras unos días de torrenciales lluvias- dio pie a lo que ahí dejo, por encima de la métrica matemática. Como ya dije una vez: la imperfección de la belleza. Felices Navidades, con un creativo y favorable deseo a lo que venga.)