viernes, 29 de abril de 2011

Atlántida

La misma mano que acaricia
también golpea o aparta.
Como previa al granizo
antes corrió la brisa,
o se acerca la noche
igual sobre el que ama
como al que en soledad
caído aterra.
La boca besa, insulta,
bendice o asesina.
Junto al don del poema,
la ira o la calumnia.
Se cultiva la flor que sin embargo arrojas.
Soñaste un mar donde a un delfín seguías
lejos de la ciudad inversa y turbia,
fuera del cuerpo donde deshabitas.
  

domingo, 24 de abril de 2011

Mientras, la noche

                                                a Marina

Hablas, haces,
pulsas, meces,
sólo mirarte, sólo dormirte,
y así saberte serena, libre.
 
 
* (Los que somos padres podemos contar estos detalles de un tiempo irrepetible y que ahora reina sobre las invadidas anteriores costumbres.)
  

miércoles, 20 de abril de 2011

Claro de alquimia

Detrás de las murallas,
esa necesidad de estar a salvo:
Así, quien limpia heridas
con la dulce memoria
de la flor del cantueso y el eneldo.
   

lunes, 18 de abril de 2011

Paso leve

La venda, la mordaza,
suavemente caída,
arropa al deshacerse
todo lo que atrás dejas
como el árbol que olvida
y se entrega en su ciclo
al ritmo de ese brote,
hoja, fruto, semilla,
memoria de una rama
cuyo alarde de espacio
profundamente fuera.
   

miércoles, 13 de abril de 2011

Una lectura

La poesía es muy fácil de entender. Escúchala como haces con el resto de las palabras. Tú siempre dentro para saber desde dónde surgieron y qué buscan esas voces que debieran llevar la fuerza original de todo y nada, la misma que reclama cobijar con la armonía intuida del alma la soledad de cada herida, la huella original de cada hora, la convicción de quien alienta la alegría. Escúchala como el que aspira a atisbar lo anterior a la música, o como quien espera la lluvia que comienza a rozarle por la cara. 
  

viernes, 8 de abril de 2011

Cuatro emblemas

               Ángel Campos Pámpano
  
Como lámina el río a la luz de la tarde,
así el verso en el aire a salvo de la muerte.

                   Álvaro Valverde

También el sur te llama.
En la ciudad antigua
las calles son poemas
que escribes y recorres.

                   Santiago Castelo
  
En ti deseó el verano
saciar sus plenitudes
y el claro corazón buscó una fuente.

                   Carlos Medrano
             
Quise estar con vosotros.
  
Seguro de esos ojos,
esperé a que se abriesen.
 

martes, 5 de abril de 2011

viernes, 1 de abril de 2011

F. J. Irazoki

El lenguaje del bosque
en ese arcoíris permanente.
  
Fue designio vivir
de un átomo del aire.
  
La mirada contiene
el valor de lo frágil.
  
En la quietud del musgo
recordaste el origen.